El pasado miércoles iniciamos el tiempo de Cuaresma, https://accioncatolica.com.ve/cuaresma-tiempo-de-conversion/, 40 días para reflexionar, orar, ayunar y compartir con el más necesitado. Este camino de cuaresma, es un desierto en nuestra vida, donde podemos ser tentado.

El Evangelio de este Primer Domingo de Cuaresma (Mt 4,1-11), nos presenta las Tentaciones sufridas y vencidas por Jesús en el desierto. ¿Has notado que “Si eres Hijo de Dios” se repite varias veces en estos once versículos?

Todo bautizado, se convierte por el Sacramento del Bautismo en Hijo De Dios y miembro de su Iglesia. Muchos conscientes de esto, reafirman su fe en la Confirmación y en su accionar apostólico en la Iglesia, haciendo Parroquia, sintiéndose plenamente Hijo de Dios.

Es precisamente esta frase, que nos fortalece como cristianos, nos da paz y nos hace sentir amados por Dios, la que utiliza el Demonio para invitar a Jesucristo a vivir sintiéndose superior a otros, con ventaja sobre otros.

 https://www.vercalendario.info/es/evento/liturgia-catolica-1-marzo-2020.html

Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes…  

Un mandato beneficioso para Jesús, aparentemente sin malicia, ¿cómo el Hijo de Dios va a pasar hambre? Pero Jesús, vence esta tentación, poniéndose en el lugar de otros, ganarse el pan como lo hace el resto de la humanidad con trabajo y sacrificio. No aprovecharse de su condición de Hijo de Dios para obtener privilegios y consideraciones. Aunque fue capaz de multiplicar los panes, mostrando su divinidad, no fue para su propio beneficio sino para los hermanos que los acompañaban en multitud.

Es aquí donde debemos reflexionar… ¿Me aprovecho de mi posición dentro de la Iglesia, bien sea en el grupo apostólico, congregación o parroquia, para sacar partido y obtener privilegios y recomendaciones? ¿Me creo en ventaja sobre los demás feligreses que solo asisten a la Iglesia para escuchar la palabra y recibir el resto de los sacramentos?

Jesús nos invita a vivir, apartados del consumismo y la autosatisfacción, que nos convierte en personas egoístas, ajenas a lo que sucede alrededor, poco solidarios, vacíos.

Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: Encargará a los ángeles que cuiden de ti y te sostendrán en sus manos para que tu pie no tropiece con las piedras…

El demonio invita a Jesús a valerse de su condición de Hijo de Dios, para hacerse famoso haciendo grandes proezas. Nuevamente vemos a Jesús, venciendo la tentación del lado de los justos, humildes y sencillos, su invitación es a no ir por la vida con fórmulas mágicas para obtener las cosas, al contrario, nos invita a llevar una vida unida a la comunidad, creciendo juntos en la fe.

Como cristianos, Hijos de Dios, muchas veces caemos en la tentación de resaltar haciendo grandes cosas, sin complicaciones ni sacrificios.

Todo esto te daré si te postras y me adoras

El Demonio continúa tentando a Jesús, esta vez, con algo que no ha sido creado por El, mucho menos le pertenece. Su ofrecimiento real, es una invitación a darle la espalda al plan de Salvación de Dios. Un plan que todo Hijo de Dios debe llevar a cabo con amor, entrega, servicio y sacrificio, no creyéndose más que los demás. Ni esperando vanagloriarse de las obras realizadas.

  • Si eres Hijo de Dios, no busques poner a Dios a tu servicio, obteniendo beneficios por tu trabajo en la Iglesia.
  • Si eres Hijos de Dios, no busque vanagloriarte sin mucho esfuerzo con grandes hazañas dentro de tu comunidad parroquial.
  • Si eres Hijo de Dios, no pretendas una vida de seguimiento a El, sin complicaciones.

Seguir a Jesús, implica estar convencidos de que no siempre gozaremos de bienestar, el seguidor de Jesús, a través del servicio, entrega y sacrificio, puede: conocer el amor y la amistad, forjar su espíritu, ser solidario con el que padece y sufre, vivir con esperanza y libertad responsable.

Este primer Domingo de Cuaresma, Jesús no nos propone una fórmula de conducta sino las herramientas para no alejarnos del camino que tiene como objetivo, seguir a Jesús.

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